31 de marzo de 2026, en la ciudad de Dos Hermanas. El segundo Martes Santo histórico de Dos Hermanas saliendo una segunda Corporación con nazarenos en nuestra ciudad. Como cada año, por la mañana, se abrían las puertas de la Casa Hermandad de Nuestra Señora de Valme, donde se encontraban listos Nuestros Sagrados Titulares a pocas horas de realizar Estación de Penitencia. Como siempre, recibiríamos la visita del Consejo de Hermandades y Cofradías, al igual que del resto de Hermanos Mayores y otros miembros de Junta de Gobierno de las distintas Hermandades de Dos Hermanas. No faltarían tampoco la visita del Ayuntamiento de nuestra ciudad y de los distintos partidos políticos de la misma.
La mañana aparecía con un cielo totalmente despejado, al igual que el resto de la Semana Santa, con lo que no se tendrían los problemas y los temores del año pasado por culpa de la lluvia que casi entorpecen el Martes Santo tanto para la Hermandad de Pasión como para nosotros en el 2025. A las 13 horas del mediodía, se cerraba la nave para ultimar los preparativos de la cofradía, como la preparación de los cestos de los diputados, pabilos, cirios para los nazarenos, insignias y correajes, etc. Ya estaría todo dispuesto para realizar Estación de Penitencia para esta Hermandad del Prendimiento por segunda vez en su historia. Los nervios iban en aumento para todos, destacando en los de los miembros de la Junta de Gobierno.

Llegan las 15.45 horas, a la hora que están citados todos los integrantes del cortejo, tanto nazarenos, como diputados, capataces, costaleros y acólitos. Se disponía la mesa de disciplina para comprobar que los hermanos fueran de la forma adecuada durante el cortejo. Por otro lado, los capataces de ambos pasos daban las tarjetas de los relevos y las instrucciones precisas para realizar la Estación de Penitencia debajo de los Sagrados Titulares de la mejor forma y el mayor decoro posibles. Todo se estaba ya disponiendo, tanto el público fuera como la llegada de los componentes de las bandas.
Llegan las 16.45 horas y llega el momento que todos esperaban… la apertura de las puertas de la Casa Hermandad. La cruz de guía se dispone a salir con el cortejo de nazarenos bajo la mirada del público que se hallaba impaciente por ver los primeros nazarenos de colores carmelitas. Pasados varios minutos, Nuestro Padre Jesús en su Prendimiento encaraba la puerta para disponerse a salir bajo su olivo, sonando la Marcha Real, para interpretar nuestra querida banda Silencio Blanco. Nuestro Padre Jesús en su Prendimiento procedía a hacer su camino buscando la calle Guadalajara…

Por otro lado, en el interior del recinto, la cuadrilla baja del palio entraba para levantar el paso y quitar las ruedas y los zancos del mismo. Se procedía a realizar la primera levantá al cielo en la puerta para echarlo luego a tierra y pasar por el dintel de la puerta. Una vez hecho, sonaba el himno de España para luego interpretarse a continuación la Salve Marinera. No podría iniciar de mejor forma la jornada del Martes Santo para María Santísima del Carmen, la Estrella de los Mares…
La cofradía iniciaba su camino por calles como Aragón, Álava y Vizcaya hasta llegar a Guadalajara, el origen de todo desde el año 1993 cuando era una cruz de mayo realizada por niños pequeños. Allí, a María Santísima del Carmen le esperaría la tradicional petalá, donde esperaba un gran número de público y celebración por parte de todos los presentes. Puede ser que todos los años parezca que es lo mismo, pero está claro que ese momento es como si fuera el primer día, como cuando María Santísima del Carmen salió bajo palio por primera vez en su historia en el año 2022.

Como suele ser costumbre, salvo el año pasado por los motivos que ya conocemos, Nuestro Padre Jesús del Prendimiento ya se encontraba por la calle Carlos I para entrar en el callejón Santa Cruz para buscar el centro de la ciudad, donde, como suele ocurrir, no cabía ningún alfiler en ese momento. El paso de Nuestro Sagrado Titular entraba de forma tranquila en el callejón, pues es de sobra conocido en Dos Hermanas que, a la hora de meter una cofradía de cualquier Hermandad por ese tipo de callejones, la cosa se suele complicar bastante, pero todo salió de forma correcta.
Poco después, antes de llegar a la plaza Menéndez y Pelayo, mayormente conocida como plazoleta de Valme, a María Santísima del Carmen le esperaba otra petalá donde se encontraba la antigua confitería San Rafael. La cofradía, a medida que se iba metiendo por la calle Santa María Magdalena, iba cogiendo tintes clásicos en ambos pasos, haciendo la Estación de Penitencia algo muy elegante en todos los sentidos, con un atardecer de fondo que dejaría bellas estampas para el recuerdo como recompensa de tanto esfuerzo en sacar esto adelante.

La cofradía iría llegando a la plaza de la Constitución, presentándose la Hermandad, como es habitual, en el palquillo para llegar posteriormente a la Parroquia de Santa María Magdalena, donde esperaría el párroco junto al alcalde y al presidente del Consejo de Hermandades y Cofradías para recibirnos en la Carrera Oficial. Nuestro Padre Jesús en su Prendimiento destacaba en medio de toda la plaza, con una planta elegante y un saber estar del paso de Cristo. En cuanto a María Santísima del Carmen, igualmente sería despedida posteriormente a los sones de «Pasa la Virgen Macarena», yéndose detrás de Nuestro Padre Jesús en su Prendimiento para hacer presentación en la Capilla de la Hermandad de Gran Poder en la calle Real Utrera.

Al llegar el palio de María Santísima del Carmen, se interpretaría por parte de la banda la marcha «Pasa el Gran Poder» de Don Fulgencio Morón Ródenas, conocido compositor nazareno y muy querido por todos en Dos Hermanas fallecido en este mismo año. Una vez llegados a la calle Goyeneta, la cofradía, coincidiendo con la caída de la noche, adquiriría su típico corte sobrio de camino a la Capilla de la Hermandad de Vera Cruz, interpretándose marchas como «Amarguras», «Valle de Sevilla», «Virgen del Valle», «Virgen del Mayor Dolor» y «Cristo de la Sangre». La sobriedad siempre es un carácter importante para esta cofradía cuando llega a este punto.
Una vez habiendo hecho presentación frente a la Capilla de San Sebastián, ya tocaba volver a casa por las calles Ave María y Sánchez Chacón. Pocos minutos después, Nuestro Padre Jesús en su Prendimiento haría entrada en la Casa Hermandad de Nuestra Señora de Valme, mientras que el palio se encontraba revirando hacia Sánchez Chacón. Una gran afluencia de gente aguardaba en la entrada esperando la llegada posterior de María Santísima del Carmen con las luces de la avenida de Andalucía apagadas. Esto se iba acabando más pronto de lo que parecía haber pasado todo…

Ya el paso de María Santísima del Carmen con los zancos quitados, y habiendo realizado la entrada, todo se había consumado… Ya solo quedaban las felicitaciones, los comentarios de la Estación de Penitencia, los abrazos y las emociones desbordadas por otro año más… la segunda Estación de Penitencia de esta Hermandad del Prendimiento, con un tiempo que por fin respetaba para poder realizar el camino completo a diferencia del pasado año.
Y ya, mientras se iban apagando las velas y marchándose los últimos nazarenos de la Casa Hermandad de Valme, algunos iban pensando en el año 2027… Con todo esto, solo queda dar las gracias a todas las Hermandades, hermanos, fieles y devotos que han ayudado a formar esta Estación de Penitencia y el día a día de esta Corporación.

